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¿ES VÁLIDO FIRMAR EL CONSENTIMIENTO INFORMADO DESPUÉS DE MI CIRUGÍA ESTÉTICA? ¿Y POCAS HORAS ANTES?

Muchas personas se han visto, por necesidad o por deseo personal, sometidas a una intervención quirúrgica o tratamiento médico y, en este contexto, han firmado un sinfín de documentos, entre ellos el conocido como consentimiento informado.

Dejando de lado las intervenciones de urgencia, en las cuales prepondera la necesidad de salvar la vida del paciente frente a su derecho a ser informado, todo paciente que desee someterse a una intervención de carácter voluntario (una operación de cirugía estética, una depilación láser o un tratamiento de ortodoncia, por ejemplo) debe ser detenida y detalladamente informada de todos y cada uno de los aspectos de aquella intervención, de forma comprensible y adecuada a las necesidades del paciente, para permitirle valorar las posibles consecuencias y elegir libremente.

El consentimiento informado será, pues, aquel documento mediante el cual las partes aceptan que el paciente ha sido total y completamente ilustrado de los pormenores del procedimiento y, tal y como prevé la Ley 41/2002, este ha de ser recabado después de proporcionada la información exigible y, lógicamente, antes del tratamiento y operación a que se refiere.

En consecuencia, no es posible que nos sometan a una intervención voluntaria sin antes informarnos del procedimiento y sus consecuencias, pero ¿es suficiente con que la información sea facilitada minutos antes de la operación? Por supuesto que no.

El aspecto de la temporalidad no ha sido regulado el legislador estatal no ha concretado cuánto tiempo ha de pasar, ni tan siquiera como mínimo, entre el momento de brindar la información y la emisión del consentimiento informado, por lo que son los Tribunales los que, bajo su criterio y atendiendo a las concretas circunstancias de cada caso, han de determinar la validez temporal de aquel. Así ocurre en la STS de 22 de julio de 2003, o en la STSJ de Cataluña de 19 noviembre de 2015, donde ambos Tribunales consideran que se infringió el deber de información, atendiendo a lo que la sentencia recurrida establece como base fáctica y lo que se deja expuesto, pues no se trata de una información oportuna y efectiva, ya que no consta acreditado se hubiera realizado con una inmediatez temporal razonable a la operación de senos, lo que era carga probatoria del médico demandado.”

En lo que se refiere a la normativa autonómica, la Comunidad Valenciana (Ley 1/2003, de 28 de enero, de la Generalitat, de Derechos e Información al Paciente de la Comunidad Valenciana.) y Extremadura (Ley 3/2005, de 8 de julio, de información sanitaria y autonomía del paciente de la Comunidad Autónoma de Extremadura) han establecido a este respecto que la información previa al consentimiento “se facilitará con la antelación suficiente para que el paciente pueda reflexionar con calma y decidir libre y responsablemente, y en todo caso, al menos 24 horas antes del procedimiento correspondiente, siempre que no se trate de actividades urgentes o que no requieran hospitalización.”

En conclusión, no debemos confiar en ningún médico que, salvo urgencia, nos urja a pasar por una intervención o tratamiento sin habernos informado de todos los detalles y, además, debemos tener un plazo de reflexión, no firmar nunca automáticamente ningún documento sin estar seguros de haber entendido y obtenido toda la información relevante en el caso concreto.

No obstante lo anterior, si hemos decidido firmar dicho consentimiento después de la intervención o pocas horas antes de la misma y, posteriormente, sufrimos un daño, no perderemos nuestro Derecho a ser indemnizados por la mera firma, toda vez que, en la medida en la que no se cumplen los requisitos descritos, nuestra firma no exime de responsabilidad alguna al médico negligente.

¿Ha sufrido por culpa de una negligencia médica? Póngase en contacto con nosotros, recibirá el asesoramiento de un equipo experto.

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